Viaje a Córdoba
Nuestra primera visita fue a la Mezquita, pasando luego por el museo de Bellas Artes y el de Julio Romero de Torres, tras pasear por sus estrechas calles, nos dirigimos al barrio judio donde sus restaurantes típicos son encantadores y llenos de antiguedad y misterio, donde sus precios la verdad no eran nada escandalosos. Tras la comida y una pequeña llovizna estuvimos paseando por las diferentes tiendas de recuerdos y después un pequeño paseo por el puente romano.
Todo un lujazo, una experiencia inolvidable de las que a veces no te importaría volver a repetir.









